• ACTUALIZAR EL PLAN DIOCESANO, PRIORIDAD
  • SUPERVISARÁ LOS CONSEJOS PARROQUIALES
  • VA ARZOBISPO JAIME CALDERÓN AL SÍNODO

LEÓN GTO-. 25 SEPTIEMBRE 2024.- Jaime Calderón Calderón, arzobispo de la Arquidiócesis del Bajío, reconoció que preocupan pobreza y violencia. Asentó que es prioridad actualizar el Plan Diocesano de Pastoral.

Así lo expuso en conferencia al anunciar que partirá a Roma -Italia- para participar en el Sínodo que presidirá Jorge Bergoglio (el Papa Francisco) con la participación de más de 350 religiosos de diversas partes del mundo durante cuatro semanas.

Reconoció que la diócesis de León está inmersa en una comunidad pujante, pero “me preocupa el tema de la pobreza de mucha gente”, por lo que se requiere “buscar más respuestas”.

Añadió que en el tema de las violencias la Iglesia tiene que hacer conciencia de que éstas comienzan en la familia. Como ejemplo citó que en la pandemia -por el coronavirus- afloró la violencia contra la mujer en los hogares.

Por eso es muy importante trabajar en la reconstrucción social señaló en general. Y particularizo que una de sus prioridades es evaluar, renovar y actualizar el Plan Diocesano de Pastoral “con una mística sinodal”.

Calderón Calderón se refirió a la importancia de las visitas pastorales parroquiales “para tener una idea clara de lo que tenemos qué hacer”. Destacó la necesidad de supervisar “que se hagan las cosas”.

Citó que la diócesis cuenta con 136 parroquias más seis que ya se aprobaron; a la vez se tiene 260 sacerdotes diocesanos.

El líder católico sostuvo que se necesita pasar de una pastoral de eventos a una pastoral de procesos y de convicción cristiana. “Que tengamos un estilo de vida cristiana, que nuestra manera de actuar sea como la del Señor” -afirmó-, sobre todo ante un mundo que “se está despedazando en guerras”, donde las polarizaciones “están a la orden del día”. De ahí la importancia del Sínodo.

Externó que participar en un Sínodo “es comenzar a comprender mejor la catolicidad de la Iglesia”. Participar en el Sínodo “a mí me fortalece” -añadió-.

Recordó que ya ha intervenido como obispo en otros Sínodos; estos son eventos “de renovación de la Iglesia”; de hacer conciencia de lo que significa ser Iglesia pues de lo contrario “se genera una Iglesia clerical”.

Aludió al factor espiritualidad. Hay comunión “cuando se busca lo que dios quiere” -apuntó-. La espiritualidad es” buscar a Dios” en un contexto de participación en el que “nadie puede ser excluido”.

El arzobispo advirtió que “cuando un pastor pierde la dimensión de la vida de Dios, se corrompe”, y cuando esto sucede quien lo hace pone de manifiesto “que perdió la brújula”. Ejemplificó lo anterior con los casos de religiosos que incurren en abusos.