- Misa de cuerpo presente
- Emilio finalizó su andar en el mundo
- Compartió talentos con las personas
- Eucaristía, su mejor regalo: P. Alonso
Rodolfo Hernández Alvarado / Fotos: Eduardo Maceira Segundo
LEÓN GTO.30 AGOSTO 2025-. Familiares, amigos y comerciantes despidieron los restos mortales de Emilio Castro Hernández. Lo hicieron con una Eucaristía oficiada por el Padre Gustavo Alonso Villalpando Ontiveros.

La celebración religiosa de cuerpo presente se ofició en la capilla de la funeraria ubicada sobre el Bulevar Francisco Villa en inmediaciones con bulevar Juan José Torres Landa.
El sacerdote que encabezó el evento religioso –misionero de la Natividad de María- señaló que se resiente la partida de Emilio. Pero aclaró que la muerte no es el final de la historia, pues el alma es inmortal y llega el momento de encontrarse con el Creador, toda vez que “estamos llamados a la resurrección; a participar con Él en la vida eterna”.

Agregó que Emilio Castro Hernández compartió los talentos que Dios le dio con las personas, empezando con su familia, con sus hijos a quienes “les enseñó a salir adelante”.
Dijo también que el mejor regalo que se le puede ofrecer a un difunto es la Eucaristía, para encomendarlo a la misericordia de Dios.
Nuestra meta -afirmó antes- no es esta vida pues “vamos de paso”. Nuestra meta -aclaró- “es la vida eterna que Dios nos ha prometido”.
El Padre Villalpando Ontiveros se refirió a las diversas vivencias que con Emilio tuvieron su familia, amigos y conocidos. Por este motivo llamó a agradecer a Dios por todo lo que se recibió del ahora fallecido, como sus enseñanzas, sus consejos.

Ahora -les externó a su descendencia y allegados- de lo que se trata es que “lo bueno que nos transmitió siga dando frutos”.
El sacerdote pidió a la asamblea -en la que se encontraban no solo familiares y amigos del fallecido, sino también comerciantes del mercado Carro Verde, así como dirigentes de locatarios de otros mercados de la ciudad- elevar plegarias al Creador para que fortaleciera a la familia de Emilio ante la tristeza natural por su deceso.
Concluida la ceremonia eucarística, el cortejo fúnebre partió hacia un cementerio particular ubicado al norte de la ciudad donde se le dio cristiana sepultura.
Descanse en paz Emilio Castro Hernández.





